No se permitirán niños menores de 12 años En Oceanía, un grupo de jóvenes construye pequeños manifiestos que hablan del miedo, la pertenencia, el deseo de huir y la necesidad de imaginar otros mundos posibles. A través de la palabra, el cuerpo y la escucha colectiva, la obra propone un viaje íntimo y poético que transforma experiencias de violencia y exclusión en gestos de resistencia. Un territorio escénico que invita a las adolescencias a reconocerse, a decir lo que duele y a pensar en comunidad aquello que aún no tiene nombre.