No se permitirán niños menores de 12 años
El guiño de un gesto doméstico sostiene al cuerpo mientras la mente procesa lo que se dice. Zimbardo lo demostró en una prisión simulada. Arendt lo nombró la banalidad del mal. Girard señaló los sacrificios que toda comunidad necesita callar para seguir funcionando. Segato desmontó la pedagogía de la crueldad. cómo se enseña, paso a paso, a no sentir lo que le pasa al otro. Juárez Palacios denunció la fría burocracia estatal que norma y estigmatiza la ausencia. No es una representación de la violencia. Es una invitación a sentir, en el propio cuerpo, la distancia -o la cercanía- que nos separa de convertirnos en sistema.