No se permitirán niños menores de 12 años
Yo nunca parí: la violencia obstétrica desde el teatro de objetos, el cuerpo performático y el imaginario hospitalario. Un espacio clínico donde una mujer en labor de parto espera ser atendida. El tiempo se distorsiona, los objetos médicos se transforman y el protocolo hospitalario se vuelve una máquinaria absurda, violenta y delirante. Humor negro, tensión física y poesía visual cuestionan las dinámicas de deshumanización institucional alrededor del cuerpo femenino y la maternidad.